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El costo oculto de la retención de información en los hoteles

Bernard Houppertz
Date : August 3, 2026

Me gustaría compartir una reflexión profesional sobre un tema que puede tener un impacto significativo en la eficiencia operativa, el rendimiento comercial y la reputación de un hotel: la gestión y distribución de la información recibida.

En muchos hoteles, los correos electrónicos que llegan a la dirección general del establecimiento son filtrados, de manera intencionada o no, antes de ser enviados a los departamentos correspondientes, como la Dirección General, Ventas y Marketing, Recursos Humanos o Finanzas.

Esta práctica representa un riesgo importante: la pérdida de información valiosa, oportunidades de negocio, retrasos en la toma de decisiones y una menor eficiencia operativa. Cualquier forma de retención de información, independientemente de su motivo, constituye un obstáculo para el buen funcionamiento de la empresa.

Cabe plantearse una pregunta fundamental: ¿Está realmente un empleado en condiciones de decidir si un correo electrónico es lo suficientemente importante como para ser remitido a un responsable?

¿Puede un empleado determinar por sí solo que una solicitud comercial, una propuesta de colaboración, una reclamación de un cliente o una oportunidad estratégica no merece llegar al Director General o al responsable correspondiente?

En la mayoría de los casos, la respuesta debería ser no.

La función del empleado no consiste en evaluar el valor estratégico de la información, sino en garantizar que llegue rápidamente a la persona competente. Reenviar un correo electrónico requiere apenas unos segundos, mientras que no hacerlo puede costarle al hotel importantes ingresos y oportunidades comerciales.

Esta problemática es especialmente crítica en la industria hotelera, donde la rapidez de respuesta y la accesibilidad de los responsables son factores esenciales para la satisfacción del cliente y el desarrollo del negocio.

En numerosos países de Asia también observamos otra situación preocupante: los directivos suelen ser poco accesibles para clientes, socios comerciales o potenciales clientes, lo que provoca que muchas solicitudes queden bloqueadas en niveles intermedios y nunca lleguen a quienes tienen la capacidad de tomar decisiones.

Un estudio que realizamos en los cinco continentes, basado en cerca de 10.000 solicitudes dirigidas a departamentos comerciales y direcciones generales, reveló un dato preocupante: solo alrededor del 20 % de las solicitudes llegaron efectivamente a su destino, mientras que aproximadamente el 80 % fueron bloqueadas, retrasadas, ignoradas o perdidas por diferentes razones internas.

Esta situación representa una importante pérdida de oportunidades comerciales, nuevos clientes, alianzas estratégicas e ingresos para los establecimientos.

La solución no consiste únicamente en implantar procedimientos más estrictos, sino en formar y responsabilizar al personal.

La dirección debe asegurarse de que los empleados:

  • Respondan con seguridad a las consultas que formen parte de sus responsabilidades.
  • Identifiquen aquellas solicitudes que requieren la intervención de un responsable.
  • Remitan de forma sistemática todas las solicitudes comerciales, estratégicas o sensibles al departamento competente.
  • Escalen cualquier consulta que no puedan responder, en lugar de dejarla sin seguimiento.

Ningún empleado debería dejar una solicitud sin respuesta por desconocimiento. Acusar recibo del mensaje y transferirlo inmediatamente al responsable adecuado siempre será la me

Me gustaría compartir una reflexión profesional sobre un tema que puede tener un impacto significativo en la eficiencia operativa, el rendimiento comercial y la reputación de un hotel: la gestión y distribución de la información recibida.

En muchos hoteles, los correos electrónicos que llegan a la dirección general del establecimiento son filtrados, de manera intencionada o no, antes de ser enviados a los departamentos correspondientes, como la Dirección General, Ventas y Marketing, Recursos Humanos o Finanzas.

Esta práctica representa un riesgo importante: la pérdida de información valiosa, oportunidades de negocio, retrasos en la toma de decisiones y una menor eficiencia operativa. Cualquier forma de retención de información, independientemente de su motivo, constituye un obstáculo para el buen funcionamiento de la empresa.

Cabe plantearse una pregunta fundamental: ¿Está realmente un empleado en condiciones de decidir si un correo electrónico es lo suficientemente importante como para ser remitido a un responsable?

¿Puede un empleado determinar por sí solo que una solicitud comercial, una propuesta de colaboración, una reclamación de un cliente o una oportunidad estratégica no merece llegar al Director General o al responsable correspondiente?

En la mayoría de los casos, la respuesta debería ser no.

La función del empleado no consiste en evaluar el valor estratégico de la información, sino en garantizar que llegue rápidamente a la persona competente. Reenviar un correo electrónico requiere apenas unos segundos, mientras que no hacerlo puede costarle al hotel importantes ingresos y oportunidades comerciales.

Esta problemática es especialmente crítica en la industria hotelera, donde la rapidez de respuesta y la accesibilidad de los responsables son factores esenciales para la satisfacción del cliente y el desarrollo del negocio.

En numerosos países de Asia también observamos otra situación preocupante: los directivos suelen ser poco accesibles para clientes, socios comerciales o potenciales clientes, lo que provoca que muchas solicitudes queden bloqueadas en niveles intermedios y nunca lleguen a quienes tienen la capacidad de tomar decisiones.

Un estudio que realizamos en los cinco continentes, basado en cerca de 10.000 solicitudes dirigidas a departamentos comerciales y direcciones generales, reveló un dato preocupante: solo alrededor del 20 % de las solicitudes llegaron efectivamente a su destino, mientras que aproximadamente el 80 % fueron bloqueadas, retrasadas, ignoradas o perdidas por diferentes razones internas.

Esta situación representa una importante pérdida de oportunidades comerciales, nuevos clientes, alianzas estratégicas e ingresos para los establecimientos.

La solución no consiste únicamente en implantar procedimientos más estrictos, sino en formar y responsabilizar al personal.

La dirección debe asegurarse de que los empleados:

  • Respondan con seguridad a las consultas que formen parte de sus responsabilidades.
  • Identifiquen aquellas solicitudes que requieren la intervención de un responsable.
  • Remitan de forma sistemática todas las solicitudes comerciales, estratégicas o sensibles al departamento competente.
  • Escalen cualquier consulta que no puedan responder, en lugar de dejarla sin seguimiento.

Ningún empleado debería dejar una solicitud sin respuesta por desconocimiento. Acusar recibo del mensaje y transferirlo inmediatamente al responsable adecuado siempre será la mejor práctica.

Las organizaciones de éxito se apoyan en tres pilares fundamentales: la comunicación, la transparencia y la capacidad de respuesta. Limitar el flujo de información significa limitar el potencial de crecimiento de la empresa.

En el sector hotelero, cada consulta puede convertirse en un nuevo cliente, un huésped fiel, un contrato corporativo, un evento o una alianza estratégica. Ninguna oportunidad debería perderse porque la información no llegó a la persona adecuada.

Por ello, corresponde a la dirección fomentar una verdadera cultura de intercambio de información, donde cada colaborador comprenda que su función no es controlar la información, sino facilitar su circulación en beneficio de toda la organización.

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Las organizaciones de éxito se apoyan en tres pilares fundamentales: la comunicación, la transparencia y la capacidad de respuesta. Limitar el flujo de información significa limitar el potencial de crecimiento de la empresa.

En el sector hotelero, cada consulta puede convertirse en un nuevo cliente, un huésped fiel, un contrato corporativo, un evento o una alianza estratégica. Ninguna oportunidad debería perderse porque la información no llegó a la persona adecuada.

Por ello, corresponde a la dirección fomentar una verdadera cultura de intercambio de información, donde cada colaborador comprenda que su función no es controlar la información, sino facilitar su circulación en beneficio de toda la organización.

Article By:

Bernard Houppertz

Bernard Houppertz is a seasoned hotel industry professional with over 25 years of experience. He has received numerous awards for his achievements and has led operations for world-leading Hotel Groups. He served as the Vice President Development & Operations South Asia & Africa at Cygnett Hotels and Resorts, and is also the CEO at FitFinder4.0, a platform designed to help hotels increase their revenue.

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